En ocasiones, la neblina surca las crestas de estas cimas dibujando un paisaje que recuerda al famoso caminante del cuadro
de Caspar David Friedrich. Sin embargo, los días en que este mar de nubes desaparece, a la vista queda un territorio totalmente distinto marcado por las montañas del Prepirineo que, si bien no alcanzan grandes cotas sí cincelan un horizonte marcado por picos afilados, profundos desniveles y laderas que mueren abruptamente en la orilla del Cardener, uno de los dos principales ríos que riegan el valle.

Vall de Lord
Sant Llorenç de Morunys
La capital del valle

A pesar de las murallas pentagonales que defienden el perímetro, la histórica capital del valle no resistió a los saqueos de la guerra civil. Sin embargo, el pueblo sigue manteniendo su belleza románica gracias al gran catálogo de monumentos que posee, como la iglesia de Sant Llorenç o el Santuario de Lord.

Sabor otoñal
Para ‘boletaires’

Tras el verano las lluvias devuelven la humedad al valle provocando que broten del suelo miles de setas. Son tantas que
el Solsonès se ha convertido en uno de los lugares preferidos para el turismo micológico. Aun así, no hay que olvidar que existen especies venenosas por lo que ir acompañado de un guía es muy aconsejable.

Bosque Vertical y Zoo de los Pirineos
Aventura y fauna en familia

Pasarelas, puentes tibetanos y lianas son algunas de las maneras de sortear el suelo y recorrer el bosque ‘saltando’ de árbol en árbol. Ubicado en Port del Comte, el Bosque Vertical permanece abierto todo el año. Otra experiencia para disfrutar con toda la familia es el Zoo de los Pirineos, un refugio en Odèn de fauna salvaje que cuida del bienestar animal.

Pantano de la Llosa del Cavall
Azul turquesa

Hasta 1998 este pantano no existía. En su lugar, los arroyos que proveían de caudal al Cardener acompañaban a alguna que otra masía desperdigada por el monte. Hoy el embalse de la Llosa de Cavall dibuja una mancha azul en el valle desde la que admirar las vistas panorámicas a través de un paseo en kayak.

Sierra de Busa
Pasado conflictivo

El pasado bélico se manifiesta en cada rincón del valle, uno de ellos es en la Sierra de Busa. Hoy convertido en un espectacular mirador panorámico, este altiplano llegó a acumular hasta un millar de soldados durante la Guerra de la Independencia, prueba de ello es el ‘Capolatell’, un edificio utilizado como prisión.

Cicloturismo
Mountain Bike

Naturaleza, deporte, adrenalina, arquitectura y gastronomía. Cualquiera de estas rutas que parten desde Sant Llorenç de Morunys hacia los alrededores del valle cumple con todos estos requisitos. Una experiencia a dos ruedas adaptada a cualquier nivel, desde rutas de 3 km hasta las más exigentes que superan los 70 km.

Santuario de Lord
Con mucha historia

Durante las guerras carlistas dejó de lado sus funciones religiosas y en su lugar se utilizó como hospital primero; y cuartel después. El conflicto terminó por derruirlo, pero gracias a su reconstrucción en el siglo xix, el santuario sigue hoy en pie en lo alto de la Mola de Lord, a 1.200 metros de altura.

Pont Quebradís
Naturaleza bucólica

El curso del río Valls deja estampas excepcionales como el Pont Quebradís, un puente natural formado por la acción del agua al entrar en contacto con los sedimentos de travertino de la zona. El resultado es un pequeño arco escondido entre desfiladeros por el que transcurre un flujo de agua turquesa.